Viendo mi vida desde otra perspectiva
Llegue por medio de mi líder amiga consejera de la iglesia, llena de rabias, venganzas, decepcionada, fracasada, herida, traicionada, con mucho dolor, con culpas y culpables, odiando a terceras personas.
Al comienzo del curso sentía el mismo dolor y rabia, con lágrimas explicaba mi historia de dolor, se alteraban todos mis sentidos y me volvía a ese pasado; cada módulo te hace recordar, sacar y estudiar todo lo sucedido, más avanzas y te confrontas, pero cada módulo, así como te confronta uno mismo se analiza y va entendiendo del porqué, y poniendo en práctica lo estudiado vas respirando mejor, tu salud mejora y ya no quieres enfermarte ni enfermar con tus quejas a los demás.
Siento que salí de mi cuerpo, de ese entorno de mi vida oscuro doloroso y me coloqué en otro lado de lo que sucedía. Cada módulo te muestra cómo fuiste y cómo eres, y eso me dio fortaleza en que tenía que tratarme yo, orientarme yo, que tenía que aceptarme y estudiarme yo, que no hay que perder tiempo en los problemas, en la rabia y en el dolor, hay que poner empeño en sanar, aliviar, soltar, perdonar.
No es fácil, pero cada módulo te pone a prueba y saca lo mejor de ti, con Dios por delante con la fortaleza que te da, con la confianza de que no estoy sola que estoy con él y que mi relación me hace más objetiva en lo que es el presente.
Gracias a este curso he sanado, no soy perfecta no lo soy todavía, hay cosas más que todo en las quejas, pero cuando algo sucede me detengo y pienso en lo que he estudiado y veo que todavía hay que reforzar y poner en práctica lo aprendido, y ahora me enfrento a problemas, a personas, situaciones y las trato de manejar de la mejor manera sabiendo que no tengo el control de todo, y que lo que pase no puedo darle tanta importancia sino buscar soluciones.
Aprendí a desprenderme de lo que no suma, de lo que es tóxico para mi vida, que todo en la vida pasa y que hay que seguir adelante con los que tienes a tu alrededor.
Gracias a Dios por colocar en mi vida personas que me guiaron a este curso tan orientador para lograr una vida sana. Todavía me falta práctica e incluirlo en mi vida diaria, pero si he aprendido a controlar, a entender que hay soluciones cuando tu reconoces los hechos.
Me encantó este curso y si se puede perdonar cuando tu descubres que para vivir una vida sana, tranquila y segura lo mejor es soltar eso que nos da dolor poco a poco. Cada módulo te fortalece y da seguridad, ahora soy más selectiva y no cualquier cosa me apaga, porque ya veo mi vida o situaciones desde otra perspectiva, desde el otro lado de la montaña veo la escena la analizo y soluciono.
Este curso me hizo entender que valgo como persona y que tengo que rodearme de personas que valoran lo que soy. Gracias Dios por estar conmigo guiarme por ayudarme a enfrentar mis miedos mis dolores por ti estoy fuerte, segura y en bendición, en cada módulo me conocí, me acepte y me valore. Estoy serena, tranquila y mirando hacia un futuro glorioso, un nueva día es posible con Dios.
María