Volviendo al sendero

Relación matrimonial tormentosa donde me anclé al dolor y a la falta de perdón. Ahora empiezo a caminar libre en el Señor consciente de que el perdón si bien es cierto es un mandato, termina siendo una decisión de obediencia y amor a nuestro creador, quién no escatimó a su propio Hijo para perdonar nuestro pecado y darnos vida eterna.